El pollo alcanzó un hito histórico en la Argentina al convertirse, por primera vez, en la proteína animal más consumida del país. Con un promedio cercano a los 50 kilos por habitante por año, la carne aviar desplazó a la vacuna de un liderazgo que durante décadas parecía inalterable. 

Detrás de este fenómeno no solo aparece el factor económico. Para el director ejecutivo del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), Carlos Sinesi, el cambio es el resultado de una transformación profunda de la industria, que apostó por la innovación, la eficiencia productiva y la adaptación a las nuevas formas de consumo. 

En diálogo con Splendid AM 990, el dirigente sostuvo que el sector atraviesa un momento favorable luego de recuperar el estatus sanitario tras los brotes de influenza aviar. Según explicó, el trabajo conjunto con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) permitió mantener abiertas las exportaciones y avanzar en la reapertura de mercados estratégicos.